La mafia de las armas traficaría ahora cocaína en sociedad con sirios y libaneses, lo que financiaría a la guerrilla albano-kosovar del ELK

Libia-simpatizantes-kadhafi-49b1bEl fiscal federal Carlos Stornelli afirmó el viernes pasado (23 de abril) que “la mafia” investigada por el tráfico ilegal de armas a Croacia, Bosnia y Ecuador “no está desarticulada”. Lo dijo hablando de la voladura de la fábrica de armas deRío Tercero, y por cierto su afirmación se encuentra respaldada por informaciones procedentes de Europa acerca de que las mismas rutas que se utilizaron hasta 1995 para pertechar de armas argentinas a Croacia y Bosnia se están utilizando ahora para traficar cocaína que serviría para financiar a la guerrilla albano-kosovara.

El Observatoire Géopolitique des Drogues (OGD) alertó recientemente acerca de que las rutas que se utilizaron para traficar armas argentinas se están utilizando para traficar cocaína. Según un informe del ODG, el más importante centro europeo de investigación del crímen organizado, la policía suiza informó a principios de año que tanto organismos oficiales de Belgrado como redes albanesas y kosovares se encontraban inmersas en un ingente tráfico de drogas.

Respecto a las últimas, tradicionalmente especializadas en el comercio de heroína procedente de Turquía a Europa, agrega, “ahora prueban suerte con cocaína provista por traficantes sirio-libaneses y procedente –en primer término- de la Argentina”.

La información, que en buena lógica debería haber causado gran conmoción en nuestro país, pasó practicamente desapercibida.

Alaín Labrousse, presidente del OGD, puntualiza que “las rutas utilizadas para contrabandear las armas argentinas a la ex Yugoeslavia son las mismas que utilizan los militares para traficar drogas” y añade que “un oficial retirado del ejército croata” admitió que ’las redes brasileñas y argentinas proveedoras de armas, a menudo con el apoyo de la CIA, se reciclaron en la cocaína”.

Por su parte, el diario español EL PAIS (cuya línea editorial es claramente favorable a la intervención militar de la OTAN en los restos de la Federación Yugoeslava) dio cuenta el pasado lunes 19 de las muchas sospechas acerca de que el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) se financia por medio del tráfico de drogas.

Una extensa nota de su corresponsal en París, Octave Martí, titulada “El origen del dinero que financia al ELK” da cuenta de que “la guerrilla albano-kosovar es acusada en varios países europeos de obtener fondos a través del tráfico ilícito”. La nota de Martí hace eje sobre uno de los fundadores del ELK, Adem Jashari, quién regentea el “centro de reclutamiento” de la guerrilla albano-kosovar en la capital francesa y lleva la misteriosa contabilidad de “las donaciones” que la financian.

Aunque el ELK proclama solventarse con un porcentaje del sueldo de sus adherentes, numerosos en Alemania y Suiza, Martí puntualiza que julio pasado las autoridades suizas congelaron más de 5 millones de dólares de la Fundación “La patria te llama”, controlada por el Movimiento de Liberación Kosovar (MLK), rama política del ELK, acusándola de estar implicada en “tráficos ilícitos de material de guerra y de participación en una organización criminal”.

El vocero de la fundación, Bardhy Mahmuti, no desmintió la acusación al ser entrevistado por el diario parisino “Le Monde”. Por el contrario, se limitó a decir que “visto que los crímenes de los serbios se han cometido en medio de la indiferencia de las grandes potencias, comprar armas es un acto humanitario”.

Los servicios de propaganda serbia afirman que “los terroristas del ELK viven del dinero del tráfico de drogas”, y aunque hasta ahora no hay pruebas fehacientes de que sea así, Interpol admite que “los albaneses de Kosovo controlan la mayor parte del tráfico de heroína en Suiza, Austria, Alemania, Hungría, República Checa, Noruega, Polonia y Bélgica”.

En los últimos años, precisaron sus voceros, el 14 por ciento de los detenidos en europa por narcotráfico fueron kosovares, la segunda nacionalidad en esa clasificación sólo por detrás de los turcos (Interpol no diferencia entre turcos y kurdos) que constituyen el 30 por ciento de los detenidos.

“No podemos impedir que un albanés que anda metido en negocios poco claros se manifieste por la libertad de su patria”, alegó Mahmuti, en tácita referencia al narcotraficante Agim Gashi, uno de los principales auspiciantes de “La patria te llama”, recientemente detenido en Roma.

“La rápida especialización y el peso que ha cobrado la mafia kosovar en todo lo referente al tráfico de drogas sigue nutriendo los rumores”, escribe Martí, que recuerda que dichos rumores están apuntalados en que “según la policía de Zurich, el 80 por ciento del mercado de heroína de la ciudad está controlado por albaneses”.

El periodista cita a continuación un vocero del OGD: “Sabemos que las redes del tráfico de drogas y las del tráfico de armas se entrecruzan y, desde principios de los 90, los kosovares son el primer grupo comunitario implicado en detenciones ligadas a los dos tráficos. Hay kosovares que reclaman armas, pero también los hay que las venden”.

Según la policía de Zurich, parte del dinero proveniente del tráfico de drogas “fue blanqueado en la compra de restaurantes y empresas en Macedonia”.

Este pequeño país se encuentra insólita e íntimamente asociado con Taiwan (que financia gran parte de su déficit crónico) y es señalado como el “santuario” del ELK por dos periodistas del “Wall Street Journal”, A. Craig Copetas y James Dorsey.

Desde Macedonia, ambos dieron cuenta de las enormes dificultades de averiguar cómo se financia la guerrilla albano-kosovara. “Los diplomáticos suponen que parte de los fondos proceden de Irán y de las donaciones de la diáspora albanesa” pero también “es probable que el tráfico de drogas proporcione algún dinero, igual que otras actividades realizadas en Albania, donde la ley y el orden se derrumbaron” en 1997, fecha a partir de la cual el país comenzó a convertirse en un “protectorado” de las mafias de Italia y de Turquía.

Los periodistas norteamericanos señalan que la cara visible del aparato financiero del ELK en Macedonia es Leku Bojku, “un extravagante propietario de un burdel” en la pequeña ciudad de Velesta, a escasos kilómetros de la frontera con Albania, donde se concentran apiñados refugiados kosovares y prostitutas búlgaras.

El alcalde de Velesta, Vafi Vinca, elogia a Bojku, quién, dice, es uno de los “grandes líderes” del ELK. Y efectivamente, en muchas paredes de Velesta, constataron, está escrito el nombre “Leku”, promotor de una “Gran Albania” que incluye a Kosovo y parte de la propia Macedonia.

Bojku es un hombre de 36 años y cabeza rapada que luce en el cuello una gruesa cadena de oro y se desplaza en un flamante Mercedes Benz azul. Recibió a ambos periodistas en su establecimiento, el “Club Expresso”, sentado en una pequeña silla metálica de color rojo y flanqueado por dos guardaespaldas armados, cinco mujeres semidesnudas y tres de sus “asesores económicos”. Tenía sobre la mesa una pistola Beretta 9 mm. que acarició durante la entrevista, y entregó a los periodistas norteamericanos sendas tarjetas decoradas con dibujos pornográficos fosforecentes que brillaban en la oscuridad. A pesar de ésta, Bojku se calzó unos anteojos negros antes de presentarse como “el responsable de las finanzas del ELK”.

El jefe militar del ELK, Hashim Thaçi, explicó, le ha conferido “autoridad” para “ir a cualquier sitio” a hablar sobre la estrategia y las finanzas del grupo con los Gobiernos extranjeros. “Mi deseo es entrevistarme con el presidente (Bill) Clinton. Cuando acabe la guerra y hayamos vencido, levantaré una estatua de Clinton en la plaza del pueblo”, fanfarroneó mientras agitaba gruesos fajos de marcos alemanes que, dijo, estaban destinados a comprar armas y suministros para el ELK.

Uno de sus acompañantes, que dijo ser propietario de una empresa macedonia de camiones que “transporta cosas” a las tropas del ELK en Albania levantó su vaso y brindó por Bojku, a quién llamó “ministro de finanzas” del ELK.

Bojku manifestó su desacuerdo. “Quizá me nombren ministro de finanzas cuando el ELK celebre elecciones”, replicó. “Por ahora, mi nación me necesita. Y no me hace falta ningún título”.

Bojku ofreció a continuación una perspectiva muy negra del futuro en este rincón de los Balcanes. Dijo que está preparado para que el conflicto de Yugoslavia se extienda a Macedonia y enfrente a sus habitantes albanokosovares contra las poblaciones serbia y macedonia.

“Quiero disparar contra los serbios”, se exaltó mientras señalaba con la mano a los hombres apiñados en torno a su mesa.

“Todos queremos disparar contra los serbios. Pero disparar contra ellos cuesta dinero. Y en este momento, nuestra tarea consiste en obtener ese dinero”.

Aunque Bojku se negó a dar detalles de sus actividades recaudatorias, Craig Copetas y Dorsey pudieron comprobar que el proxeneta calvo abastece a la guerrilla albano-kosovara de todo tipo de cosas, desde cañones a manteca. Bojku, concluyen, es “una figura fundamental de la red mundial de banqueros y financieros que, desde el pasado mes de julio, entregaron al ELK aproximadamente 100 millones de dólares”.

“Es posible que haya más cosas en común de las que nos gustaría imaginar entre el prostíbulo de Velesta y el osario de Yugoslavia”, afirma Robert Karl Manoff, director del Centro para la Guerra, la Paz y los Medios de Comunicación en la Universidad de Nueva York., organización que desde hace varios años estudia minuciosamente todo lo que sucede en los Balcanes.

¿Y con la Argentina? En 1990, cuando estalló la guerra de secesión de Croacia de la Federación Yugoeslava, tres miembros del partido Bath (Baaz) sirio –Amira Yoma, su ex marido Ibrahim al Ibrahim y el coronel Mohamed Yamal Nacrach, esposo de Delia Yoma y ex agregado militar de la embajada siria en Buenos Aires– trasegaban valijas repletas de dólares desde Estados Unidos hacia la Argentina, producto del “lavado” de dinero de una organización de traficantes de droga en la que descollaban viejos agentes de la CIA.

Por entonces, Nacrach vivía en un lujoso departamento de la Avenida Libertador que poco antes había sido adquirido Monzer al Kassar.

Al año siguiente, se descubrió que Al Kassar y otros importantes traficantes de armas árabes se habían radicado y nacionalizado argentinos fraudulentamente.

En 1992, se produjo el atentado a la embajada de Israel, que según la justicia suiza pudo haber sido cometido con exógeno adquirido por Al Kassar en España y transportado clandestinamente a la Argentina. Curiosamente, Al Kassar se encontraba entonces la Argentina.

Dos años más tarde, se cometió el atentado a la AMIA. Ese mismo día la Policía Federal detuvo a tres sirios que carecían de medios de vida conocidos pero que lograron evitar que se los condujera a dependencias policiales cuando uno de ellos recordó su relación con un comercio de ropa de cuero cuyo propiedad se atribuye a Emir Yoma y cuyo encargado era un supuesto “sobrino del presidente sirio Hafez al Assad”, Yamal Nacrach, hijo del ya mencionado coronel sirio. El mismo que está involucrado en el tráfico de armas hacia Croacia.

Al año siguiente Al Kassar fue condenado en Suiza por vender armas a Croacia en violación de las leyes internacionales; se descubrió el tráfico ilegal de armas argentinas a Ecuador (que puso en descubierto el que tenía como destino a Croacia y Bosnia) y alguién decidió volar la fábrica militar de Río Tercero de cuyas existencias faltaban decenas de miles de proyectiles de cañon.

El fiscal Stornelli señaló que a partir de entonces se inició una cadena de “muertes violentas de personas vinculadas a la investigación”, entre las cuáles cabe destacar el de tres involucrados en el tráfico ilícito, el general Juan Carlos Andreoli, el coronel Rodolfo Aguilar y el capitán de navío (R) Horacio Estrada.

El antiguo consejero de seguridad nacional de Estados Unidos, Zbigniew Brzezinski, cree que dar armas a la población albanokosovar se ha convertido en una obligación moral. Los albanokosovares se enfrentan a un genocidio y “tienen derecho a defenderse”, afirma Brzezinski. “Negarles las armas es como decir que algunos partisanos judíos durante la II Guerra Mundial eran comunistas y no teníamos que habérselas dado a ellos”.

El mito de Monroe y la intervención de Estados Unidos en Sudamérica (Parte 2)

economia-argentina-AA-0efecPor Luis Cobián, especial para Causa Popular.- A medida que EEUU iba consolidando su expansión en el norte del continente, se fue haciendo cada vez más evidente que el Golfo de México, el Mar Caribe, las Antillas y América Central formaban parte de su hinterland.

Cuba para los americanos

Ya en 1823, su tercer presidente y autor de la Declaración de la Independencia (1801-1809) Thomas Jefferson había escrito: “Confieso que siempre he considerado a Cuba como la adición más interesante que pudiera hacerse a nuestro sistema de Estados. El dominio que esta isla nos daría sobre el Golfo de Méjico… llenaría la medida de nuestro bienestar”.

Aunque EEUU no había participado de Congreso Anfictiónico, delegados oficiosos hicieron saber a Simón Bolívar que EEUU no aceptaría la planeada invasión libertadora a Cuba para independizarla de España.

En 1898, tropas de EEUU invadieron la isla, que desde 1868 luchaba por independizarse de España, luego de falsificar un atentado contra el acorazado Maine, que había llegado a La Habana en visita de “amistad y confraternidad” (1). El hundimiento de la flota española al mando del almirante Cervera precipitó el curso de la guerra:

España debió ceder Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam, y todas ellas se convirtieron en posesiones estadounidenses. Cuba fue una colonia de facto hasta 1934. La enmienda Platt aprobada en 1901 ordenó a la Casa Blanca un estricto control de la Aduana cubana, la prohibición de que el gobierno local aprobara tratados o empréstitos con terceros, y se arrogaba el derecho de intervenir militarmente cuando lo considerara oportuno, como sucedió con las insurrecciones anti-norteamericanas de 1906, 1912, 1917, 1920 y 1934.

Aunque fue derogada en 1934, eso no acabó con la influencia de EEUU, quien incorporó la enmienda a la constitución cubana, entronizó a Fulgencio Batista (anterior senador, luego ascendido a general) hasta 1959, se reservó la posesión perpetua de la Base de Guantánamo (2), e hizo la vista gorda a las distintas mafias de origen estadounidense controlaban la economía de la isla, basada en la explotación de casinos, hoteles, prostitución, cabarets y drogas. En otras palabras, Cuba siguió siendo colonia norteamericana desde la asunción de un gobierno local títere en 1934 hasta el triunfo de Sierra Maestra.

Un canal para los americanos

En 1835, el senado de EEUU había solicitado al presidente Jackson que considerase la conveniencia de abrir negociaciones con otros gobiernos, particularmente los de América Central y Colombia (Nueva Granada) para asegurar el transporte ferroviario y fluvial a través del Istmo.

El control de una vía marítima o terrestre entre los océanos estuvo entre los principales anhelos expansionistas de EEUU, un objetivo que también pretendía Gran Bretaña. La comunicación interoceánica podía desarrollarse con mayor facilidad en dos puntos geográficos: ferrocarril-navegación a través del lago de Nicaragua, o a través del istmo de Panamá, con un canal o un sistema mixto. EEUU operó en ambos.

Por demás, y si bien la costa oeste de América del Norte ya era o sería próximamente incorporada a la Unión, las comunicaciones con el este continental eran difíciles por las largas distancias, los accidentes geográficos y la presencia de los pueblos originarios que se oponían a la colonización. Seminolas, cheroquees, dakotas, shoshones, otawas, chinook, mojave, iroqueses, delawares, navajos, apaches, comanche, unos doscientos pueblos fueron exterminados o paulatinamente desalojados de las tierras fértiles y de los corredores de transporte.

Un eventual canal acercaba las posesiones británicas en el Pacífico, y complementaba al de Suez, abierto en 1869. Además, la fiebre del oro en California había acrecentado el interés de Inglaterra.

En 1819, Simón Bolívar había creado la República de la Gran Colombia, a la que se unieron algunos de los departamentos del sur de la América Central; mientras los norteños, herederos de la audiencia de Guatemala, se integraban al Imperio mexicano de Agustín de Iturbide. Pero cuando el gobierno conservador de éste cayó en 1823, los liberales asumieron el control de la región, se independizaron de México y formaron las Provincias Unidas del Centro de América.

Además de varias de las Antillas, Gran Bretaña retenía posesiones en tierra firme: en la actual Honduras (Costa Mosquito, o tierra de los Miskitos, donde llegó a coronarse un rey, Jeremy); Belice, un enclave al sur de México en el que las tropas británicas se mantuvieron hasta 1994; en la Guyana; y en los 160 mil kilómetros cuadrados del Esequibo, al suroeste de la Guyana británica, reclamados por Venezuela desde 1840. Es un territorio rico en oro, diamantes, hierro y con un amplísimo potencial hidroeléctrico.

En 1899, el Tribunal Internacional de La Haya (reunido a pedido del presidente Cleveland de EEUU, quien invocó la Doctrina Monroe) sentenció que el Esequibo pertenecía a Gran Bretaña, pero Venezuela desconoció el fallo. En abril de 1850, EEUU y Gran Bretaña habían firmado el tratado Clayton-Bulwer por el cual se establecía un mutuo freno para avanzar sobre la construcción de un corredor de transporte a través de América Central. Cleveland, por su parte, había mantenido negociaciones tripartitas, con el agregado de Francia, para discutir un statu quo de la región.

Recién en 1901, Gran Bretaña aceptó abandonar sus pretensiones, cuando firmó el tratado Hay-Pauncefote que otorgó a Estados Unidos derechos exclusivos sobre el canal y dos años más tarde, el mismo Hay firmaba un contrato con el autoproclamada ministro plenipotenciario de Panamá, el ingeniero francés Phillipe Jean Bunau-Varilla, la construcción del canal y la sesión de soberanía de tierras panameñas.

Para llegar a ello, habían pasado 50 años de continua intervención norteamericana en los asuntos internos de Panamá y Colombia.

En 1840, el departamento Panamá de la Gran Colombia se independizó a instancias de Washington, quien a partir de allí giró su política en 180 grados; en 1846 firmó un tratado con Colombia (Hay-Herrán) por el cual obtuvo derechos exclusivos para la construcción del ferrocarril interoceánico a través del istmo de Panamá, ¡como agradecimiento de Colombia por haber reconocido su soberanía sobre Panamá!

Obtenido el paso del FC Colón-Panamá, éste comenzó a ser construido por la empresa ferroviaria de Cornelius Vanderbilt al costado de lo que sería el trazado de un canal marítimo. Cuando en 1850 se atornilló el último rail y la línea quedó inaugurada, estaba preparada la infraestructura necesaria para la construcción definitiva del canal, que comenzaría en 1881 dirigida por Lesseps, el constructor de Suez, y se detendría en 1889 luego de que murieran 22.000 trabajadores.

La empresa francesa quebró, pero eso no fue obstáculo para que su titular Bunau-Varilla siguiera empeñado en el proyecto. La cuestión de la soberanía de Panamá quedó en un terreno de sombras hasta que en noviembre de 1903 el antiguo departamento colombiano se autoproclamó soberano con el francés Bunau-Varilla como ministro.

EEUU se apresuró a reconocerlo, pocos días después a pesar de la relativa lentitud de las comunicaciones de la época, y el secretario de Estado John Milton Hay firmó de inmediato el tratado (en realidad, un contrato) con el ingeniero francés, por el cual una empresa norteamericana se hacía cargo de terminar la construcción a cambio de derechos perpetuos en Zona del Canal.

Aunque hubo una compensación monetaria a la dirigencia política panameña por los servicios prestados, EEUU declaró que “garantizaba” la independencia pero se arrogaba el derecho de intervenir discrecionalmente en caso de desórdenes internos.

El canal, por fin, no fue realizado por empresarios privados sino por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU (con esclusas, en lugar del canal nivelado que intentaban los franceses), y fue habilitado en 1914.

Haití y República Dominicana para los americanos

En 1826, el secretario de Estado Henry Clay, durante la presidencia de Adams, declaraba: “Los EEUU se hallan satisfechos de la situación actual (de Cuba y Puerto Rico), abiertas ahora a la empresa y al comercio de los ciudadanos americanos…

Si (ambas) se declararan independientes, el número y la índole de su población harían improbable que pudieran sostener su independencia… que podría determinar una repetición de las escenas horribles de que fue teatro lamentable una isla vecina (se refiere a las luchas raciales e independentistas en La Española, luego Haití y R. Dominicana). Y no se podría evitar tan triste resultado sino con la garantía de una gran fuerza extranjera (los Estados Unidos)”.

A diferencia del resto de América, en la que en general se había configurado un sector criollo mestizo, en La Española se expresó en toda intensidad el modelo colonial expoliador, similar al minero de Potosí, donde la reducción a la servidumbre estaba defendido por leyes y un sistema de extrema violencia. Como en Cuba, la principal actividad de la isla era la zafra azucarera.

Exterminados los originarios arawak por epidemias e inadecuación a la vida durísima del ingenio, la industria azucarera dependió desde entonces de la importación (el “comercio del ébano”) masiva de mano de obra esclava proveniente de África a cargo de negreros británicos, portugueses y franceses.

A principios del siglo XIX, el militar español Antonio de Alcedo había escrito en su “Diccionario geográfico-histórico de las Indias occidentales o América”: “el célebre Fr. Bartolomé de las Casas, Obispo de Chiapa fue el que con zelo indiscreto propuso para libertar á los Indios de la servidumbre, llevar Negros esclavos para el trabajo, como si esta parte del género humano debiera carecer de los privilegios de la humanidad por la diferencia del color que les da el nombre…”

En 1713, la British South Sea Co. había conseguido el derecho exclusivo de suministrar esclavos en el Caribe. A principios del siglo XIX, el grueso de la población de La Española era de origen africano, y los esclavos terminaron rebelándose contra la opresión antes de la propia Revolución Francesa, abolieron la esclavitud y constituyeron en 1801 la primera nación libre de América, a excepción de EEUU.

Su parte oriental, Haití, terminaría sufriendo la más larga y extrema intervención norteamericana, y hoy se encuentra entre los países más inhóspitos, violentos, injustos y hambreados del planeta.

Con el argumento de que la guerra civil violaba principios liberales fundamentales, EEUU ocupó Haití en 1915 y reprimió violentamente a los movimientos campesinos conformados mayoritariamente por descendientes de los esclavos, que se oponían al gobierno de los antiguos propietarios blancos y mestizos. La ocupación duró hasta 1934, a partir de la cual se inició un “protectorado norteamericano”.

En 1957 se llegó a la conclusión de que los grandes problemas merecían grandes represiones, y EEUU designó a François Duvalier “Papa Doc”, quien mediante un ejército irregular de rufianes, el Tonton Macoute, y un gobierno tiránico, sin congreso, mantuvo al país en la senda prevista por el Departamento de Estado. Papa Doc sería nombrado presidente vitalicio en 1964. En la década de 1950, el rubro de exportación más importante de Haití hacia EEUU era sangre humana.

El sector más oriental de la isla tenía otros problemas. Con mayor influencia española, había sido gobernada alternativamente por España y Francia, y allí se habían refugiado las familias propietarias de ingenios y sus empleados, aterrorizados por la rebelión de los ex esclavos.

Formalmente independiente de España desde 1821, un sector de la población, al parecer, pretendía la anexión a los EEUU y, con un interregno de gobierno haitiano, recién pudo elegir un presidente constitucional en 1844 como República Dominicana. Las disputas entre uno y otro eran decididas por el peso del ejército norteamericano, que atizaba a ambos bandos. Nuevamente en 1868, el conservador Báez intentó anexionar el país a Estados Unidos.

En 1905, el gobierno dominicano firmó un tratado de protección con EEUU por el cual éstos se adueñaban de los fondos aduaneros a cambio de liquidar las deudas contraídas por el gobierno con la compañía estadounidense Santo Domingo Improvement. Como ésta ocupación fue rechazada por la población, el próximo paso consistió en un gobierno de los Marines (1916) con un presidente títere, Henríquez Carvajal.

Cada paso siguiente requirió del beneplácito de los EEUU: la presidencia del general Vázquez en 1924 y, previo retiro de las tropas, la instauración de la sangrienta dictadura del general (y ex cabo de los Marines) Rafael Leónidas Trujillo en 1930, quien gobernó con su familia. Asesinado en 1961, Trujillo había contado con la colaboración de un personaje, Joaquín Balaguer, fuertemente vinculado con la Iglesia y que recordaba el papel de Talleyrand-Périgord como ministro de Napoleón. Balaguer llegó a ser presidente, con el gobierno de Trujillo en las sombras, y terminó sucediéndolo luego del ajusticiamiento del dictador.

En las elecciones del año 1962, Juan Bosch, antiguo exiliado y enemigo del trujillismo, venció por un amplio margen. Casi de inmediato comenzó la oposición de los grupos económicos ligados con EEUU, que acusaban a Bosch de ser procastrista.

Se sucedieron los atentados con bombas. En abril de 1965, tropas de EEUU invadieron Santo Domingo para proteger los intereses norteamericanos. Los patriotas dominicanos eligieron al coronel Francisco Caamaño Deñó como presidente, pero EEUU no lo aceptó y amenazó con una invasión masiva. Al año siguiente, Caamaño Deñó se vio obligado a abandonar el país.

(En la próxima nota, “El México de Pancho Villa” y “Nicaragua, el otro canal”)

 (1) El informe oficial aseguró que el vapor se había hundido por la explosión de una mina acuática española. Salvo 2 oficiales, el resto de los muertos (258) eran tripulantes. La oficialidad había sido enviada masivamente a tierra. La hipótesis del atentado se convirtió en consigna de las tropas de EEUU, que desembarcarían al grito de “¡Recordad al Maine!”.

Recién en 1976, el informe presentado por el almirante Rickover concluyó que la explosión se había originado en una carbonera próxima a la santabárbara, es decir, era interna.

En 1964, el presidente Johnson utilizó una maniobra parecida, cuando se falsificó un ataque nortvietnamita sobre la flota de EEUU estacionada en el golfo de Tonkin. Y después del 11-S, por el presidente Bush, con las armas de des (2) En esa base de Marines, EEUU mantiene prisioneros en condiciones inhumanas a miembros de las resistencias afgana e irakí apresados durante las “guerras preventivas”. En el pasado, fue utilizada para sucesivas y fracasadas conspiraciones contra Cuba.

“Debe proclamarse la propiedad inalienable del acuífero Guaraní”

Como coordinador de la Red de ONGs Ambientalistas del Paraguay (Roam), Víctor Benítez Insfrán es la máxima autoridad guaraní en temas ecológicos. Benítez nos recibió en la coqueta y luminosa sede que comparten Altervida y la Roam en el barrio asunceno de Santísima Trinidad, muy cerca de un Jardín Botánico que parece prolongarse hasta sus galerías, repletas de plantas. La Roam agrupa a 17 organizaciones ambientalistas de Paraguay, y Altervida es la principal de ellas.
SUBNOTAS
Alto Paraná

Invasión, gota a gota

En nombre de la Roam, Benítez Insfrán propone que, a fin de preservar su soberanía sobre el acuífero Guaraní, los cuatro estados que lo comparten proclamen que la propiedad primaria e inalienable de esas aguas es de los pueblos que la tienen debajo de sus pies. Y como esos estados son precisamente los que fundaron el Mercosur, propone que éste reafirme solemnemente aquellas proclamaciones.

Nos llama la atención la incoherencia del discurso del gobierno argentino, que por un lado exige que las papeleras uruguayas no contaminen, y por el otro permite que las que están en su territorio y sobre la ribera del Paraná lo sigan haciendo impunemente. Por ejemplo, la papelera Alto Paraná, que está en Puerto Segundo, frente al puerto paraguayo de Paranambú (ver Alto Paraná) -dispara Benítez no bien comienza la entrevista

El municipio de Ñacunday pidió que los fiscales generales de ambos países trabajen de consuno para poner coto a esta situación…

No se trata sólo de un asunto municipal. Son los gobiernos de ambos países los que asumieron el compromiso de parar la contaminación. A través de convenios internacionales se comprometieron a impulsar una producción limpia y un modelo de desarrollo sustentable. Nosotros sólo le exigimos que cumplan esos compromisos. La Agenda 21 es la agenda oficial. No es, por cierto, la que nosotros queríamos que se adoptara. Pero es, sí, la que los gobiernos asumieron y se comprometieron a respetar. Pues bien: uno lee esa agenda y ve los compromisos que se asumieron y no puede menos que concluir que los gobiernos de ambos países, a la hora de tener que cumplir los compromisos que asumieron, suelen olvidar lo que firmaron.

¿Qué es la agenda 21?

Recopila los compromisos de cuidado del medio ambiente que los gobiernos asumieron en la cumbre celebrada en Río de Janeiro en 1992. Diez años después, algunos de estos puntos fueron ratificados en Johannesburgo, Sudáfrica. Pero los problemas ambientales continuaron y continúan agravándose, y uno de estos problemas es el vertido contaminante producido por las papeleras. Porque, aunque las papeleras reúnan todos los requisitos técnicos ambientales, con eso no se acaba el problema: la forestación con pinos o eucaliptos -los árboles destinados a proporcionarles su materia prima, la celulosa- atenta contra los bosques nativos. El concepto de “producción limpia” no sólo tiene que ver con que la planta fabril reúna todos los requisitos. También concierne a cómo se producen las materias primas que utiliza.

¿Antes de que saltara a la palestra lo de las pasteras de Fray Bentos, la contaminación producida por la de Alto Paraná había sido denunciada?

Sí, Greenpeace hace años que viene denunciando su actividad contaminante.

¿El lado paraguayo está poblado?

Sí, claro. E incluso a poco más de 30 kilómetros de Alto Paraná está Ciudad del Este, a dónde llegan sus olores nauseabundos cuando el viento sopla de ese lado. Por suerte, Ciudad del Este está aguas arriba de la papelera.

¿Qué es lo que está haciendo la Roam-Paraguay al respecto?

Apoyamos y acompañamos a las autoridades locales través de la oficina regional que tenemos en Ciudad del Este. Hace poco hubo una asamblea popular de resultas de la cual exigieron información de lo actuado a nuestra Cancillería y al Ministerio Público. Pero hasta ahora no tuvimos respuesta.

¿Cuál es la propuesta de la Roam?

Que tiene que aplicarse el principio de “quien contamina, paga”. Que quienes contaminan tienen que resarcir todos los daños ocasionados. Para eso existen procedimientos institucionales, tanto de este lado como del lado argentino. De este lado le toca actuar a la Cancillería y al ministerio público.

¿Cuál es el grado de urgencia de estas intervenciones?

Mucha. La naturaleza siempre te pasa la factura, y cuanto más tarde, los cambios deberán ser más drásticos y costosos. Hay que tener en cuenta que al mismo tiempo hay que ir modificando patrones de consumo y de producción. Y buscar modelos alternativos que permitan que la gente siga trabajando, que se siga generando empleo.

Precisamente, el tema del empleo parece haber sido determinante para que los ediles del Frente Amplio de Fray Bentos, que fueron los primeros en denunciar que las papeleras en construcción contaminarían el medio ambiente, fueran acallados.

Los ambientalistas de Paraguay no queremos que se haga una lectura de que, de repente, ante un conflicto general del Mercosur, de los países grandes con los países chicos, nos vamos a alinear automáticamente con Uruguay para presionar a Argentina. Para nosotros no existen los límites geográficos y, por cierto, Paraguay también está contaminando. Así como denunciamos la incoherencia del gobierno argentino, también afirmamos que Paraguay tiene que mejorar los modelos que aplica, modelos que pueden afectar a los hermanos argentinos y a todos los que estamos en la cuenca del Río de la Plata.

La “deslocalización” de las mal llamadas papeleras y su traslado a esta parte del globo es un proceso irreversible?

Las restricciones a las industrias contaminantes son hoy muy altas en Europa, y la conciencia ambientalista de la gente, muy avanzada. Por lo que estas empresas deciden mudarse a países más atrasados y con menos exigencias en cuanto a la preservación del medio ambiente, lo que les permite no sólo conservar sino incluso aumentar sus ganancias.

¿Qué relación hay entre las pasteras y el Acuífero Guaraní?

La contaminación se puede dar de muy diferentes formas ¿qué garantía tengo en este momento, si detectamos clorados en una pastera, de que no exista una conexión del Paraná o del Uruguay, los ríos a dónde van a dar esos clorados, con el acuífero? Por lo demás, hace mucho que está claro que las plantaciones de pinos o eucaliptos absorben grandes masas de aguas y desertifican los suelos.

Algunos especialistas dicen que el acuífero Guaraní es el segundo en importancia del mundo, otros que es el tercero…

Es el segundo acuífero más importante del mundo. El primero está en África, se llama Arenito Nubia, tiene 2 millones de km2, los países que abarca son Libia, Egipto, Chad y Sudán. El acuífero Guaraní tiene 1.190 mil km2, aproximadamente, y abarca Paraguay, Brasil, Argentina y un poco también Uruguay. El tercero es el de Kalahari, está debajo del desierto del mismo nombre, en Sudáfrica, Namimbia y Botswana y tiene aproximadamente unos 135 mil km2.

Las investigaciones sobre el acuífero las centraliza el Banco Mundial, cuyo presidente es Paul Wolfowitz, que antes era el segundo de Donald Rumsfeld en el Pentágono. Hace unos meses, Rumsfeld hizo una misteriosa visita a Paraguay. Todo indica que Washington está muy interesado en el acuífero…

Efectivamente, es el Banco Mundial, por medio del Fondo Mundial para el Ambiente, quien financia las investigaciones a través de un proyecto piloto, lo que es muy criticado, basta ver el documental argentino Sed (ver Invasión gota a gota). Es muy difícil saber cuáles son las verdaderas intenciones del Banco Mundial. En teoría, el banco es también nuestro, ya que hay representantes de nuestros gobiernos en su directorio. Pero también está claro que el BM no responde a los intereses colectivos que nosotros defendemos, y que aquellas prevenciones son legítimas. La información sobre el sistema acuífero guaraní se centraliza en una oficina de Montevideo, y supuestamente los cuatro países acceden a toda esa información. Pero es bien sabido que las informaciones técnicas-científicas siempre son conocidas primero por quienes pagan las investigaciones, que a veces se la reservan. Y el que paga es el BM, cuyos principales accionistas no son nuestros países… Decía que es difícil establecer las verdaderas intenciones del BM, y es por eso que es tan importante asegurar nuestras propias intenciones. Insisto: si los cuatro países no nos ponemos de acuerdo, estamos fritos. El recurso estratégico tiene que responder a los intereses de todos lo que habitamos sobre el acuífero. Si no tenemos claro eso es muy probable que quieran birlarnos el recurso. Y si bien es cierto que aunque lo aseguremos, es posible que haya intereses económicos que quieran birlárnoslo, vamos a estar en mucho mejores condiciones para enfrentarlos.

Muchos creen que la añeja y creciente presencia militar de los Estados Unidos en Paraguay está directamente relacionada con la apetencia de controlar este recurso estratégico.

Es posible. Pero ese interés tiene también otros motivos de atracción. También tiene mucho interés en el Chaco paraguayo donde hace ya más de dos décadas que construyó un gran aeropuerto, el de Mariscal Estigarribia, desde donde, por ejemplo, podría controlar el departamento boliviano de Tarija (fronterizo con Paraguay y Argentina, otra triple frontera de la que casi no se habla) donde se concentra la riqueza gasífera de Bolivia. Gas por allí, acuífero por aquí, esa es la hipótesis que los analistas manejan. Que más que una hipótesis es una certeza si se tiene presente que Estados Unidos siempre se ha movido guiado por sus intereses. No es posible dejar de tener en cuenta lo que ya sabemos. Por ejemplo, que entre 1935 y 1941, cuando Estados Unidos ingresó a la Segunda Guerra Mundial tras Pearl Harbour, estudió a fondo cuáles era sus reservas de petróleo y como estaba distribuida esa materia prima en todo el planeta. Hoy, los norteamericanos están invirtiendo mucho dinero en ir a buscar agua en Marte, por ejemplo. Ahora parece no tener mayor relevancia, pero en 50 a 100 años… ¿quien te dice que eso no será viable? Tener información es tener poder, y si Estados Unidos busca agua en Marte, parece obvio que debe estar interesado en los grandes bolsones de ella que hay en la tierra. Ahora, dicho esto, las amenazas al acuífero son mucho más concretas y actuales. El acuífero está amenazado, hoy mismo, por la sobreexplotación que se practica en los estados brasileños de Paraná, Matogrosso do Sul y Río Grande. Otra amenaza concreta es la contaminación a causa de muchas perforaciones que se han hecho de forma irresponsable. Canales en línea directa al acuífero que no han sido sellados, y por los que puede filtrarse agrotóxicos, pulverizaciones y ese tipo de cosas. En este sentido, una de las principales amenazas es el sistema de producción de soja.

¿Por qué?

Porque es la principal producción ubicada sobre el acuífero y porque son los sojeros quienes suelen hacer perforaciones para buscar agua. Cuando no la encuentran, deberían sellarlas, pero no se ha establecido un procedimiento estándar para ello y no siempre lo hacen. Y aun en el caso de que lo hagan, nadie fiscaliza que los pozos se cierren correctamente. La contaminación puede llegar fácilmente por las fisuras, principalmente por agrotóxicos de los ríos y arroyos que están cerca de los sojales.

¿Cuánta población obtiene el agua que consume directamente del acuífero?

No es todavía mucha en términos porcentuales. En Paraguay la hay por ejemplo en departamento de Caaguazú. Pero de nuestro lado, el lado paraguayo, el problema no es la sobreexplotación, como en Brasil, aunque sí la posible contaminación. Del lado de Brasil, en los estados de Paraná, Mattogrosso do Sul y Río Grande se extrae mucha agua del acuífero para uso agrícola e industrial. Hasta ahora, las aguas que se extraen en Paraguay son agua pura, de buena calidad, con niveles de contaminación todavía no detectados. Pero tenemos que pensar a mediano y largo plazo, porque los niveles de contaminación del agua potable a nivel global son muy grandes, y el déficit de agua es también muy grande. Obviamente, tener acceso al acuífero es una gran ventaja y es muy posible que haya poderosos intereses en controlar el recurso. Pero lo que nos tiene que preocupar ahora mismo es que la ciudadanía tenga conciencia de este patrimonio, que lo valorice y se plantee defenderlo. En este sentido, es muy importante que haya participación de las organizaciones de la sociedad civil, y particularmente de las campesinas. En Paraguay, es imprescindible que las organizaciones campesinas incorporen a sus reivindicaciones la preservación del acuífero. Si nos limitamos a dejarlo en manos de los parlamentarios no tendremos ninguna garantía de que las aguas subterráneas sean declaradas patrimonio inalienable.

¿Qué se puede hacer para preservar el acuífero?

Lo primero de todo es eso: establecer con toda claridad que es un patrimonio de los pueblos que habitamos sobre él, unos 28 millones de personas, que somos los dueños directos. Esto involucra a cuatro estados formalmente soberanos, Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, que da la casualidad de que son los fundadores del Mercosur. Estos estados tienen que garantizarnos ese patrimonio, por lo que lo primero es que cada uno reafirme que las aguas subterráneas son de sus pueblos. Lo segundo es que lo hagan los cuatro juntos en el seno del Mercosur. Y una vez que tengamos arreglada la casa grande, el Mercosur, la supuesta intervención que pueda venir de algún tipo de poder… ya veremos en qué condiciones viene.

¿Por qué deben hacerlo primero los estados nacionales y después el Mercosur? ¿No alcanza con una proclama conjunta?

No, porque lo primero es adecuar las legislaciones nacionales. De modo que declaren que las aguas subterráneas, como las superficiales, son del Estado. En el caso de Paraguay, todavía no tenemos una Ley de Aguas. En el caso de los demás países tengo entendido que la tienen, pero no tengo conocimiento de que se tenga la misma interpretación. Como red de ONG ambientalistas de Paraguay, estamos haciendo un seguimiento para que cuando salga la Ley, contenga esa declaración.

No parece una meta para nada imposible de alcanzar…

No, e incluso uno puede pensar que en los cuatros países que habitamos sobre el acuífero, los gobiernos tienen, al menos de boca para afuera, cierta ideología que debería conducir a que rápidamente se considere el acuífero como patrimonio de sus pueblos. Pero eso no disipa ciertas dudas…

¿Por qué?

Porque muchas veces en otros temas, por ejemplo en el las semillas transgénicas, no hubo una posición clara. Así que recién lo creeré cuando el Parlamento lo declare.

Cuando se habla de patrimonio común de los pueblos que habitan las tierras que están sobre el acuífero se hace necesariamente referencia a una política de aguas común…

En Paraguay ya tenemos una política ambiental nacional, un marco general aprobado por las autoridades de aplicación luego de un proceso participativo. Pero hace falta una política sectorial, una política que contemple la realidad de los territorios que producen agua; y quienes son los que están ocupándolos y alterando esa producción. Que contemple no sólo el derecho al agua, sino también el derecho a un agua sana. Porque no basta con que el gobierno haga pozos para cumplir con las estadísticas: es necesario garantizar que el agua sea de buena calidad.

Es necesaria una política tan clara como el agua que se quiere preservar.

Y no sólo respecto al agua como tal, sino también al territorio que la produce. Porque finalmente el acuífero se alimenta de las aguas superficiales, se alimenta de la lluvia. El acuífero está a diferentes profundidades, desde los 50 o 100 metros hasta los 1.500 metros de la superficie. Sus límites están bien definidos a excepción de la zona de los humedales de Ñe`ëmbucu o Iberá del lado argentino. Un estudio afirma que esa zona es una zona de carga natural del acuífero, y es muy posible que ésta sea la razón por la que es tan difícil ponerle límites.

La entrevista con Benítez Insfrán se realizó poco antes de que Luis D’Elía apuntara sus cañones dialécticos contra el terrateniente norteamericano Douglas Tompinks, dueño de los esteros del Iberá (200 mil hectáreas) y de una superficie mucho mayor en el sur de Chile (se destaca el parque Pumalín, junto a los glaciares continentales que el cambio climático amenaza derretir). D’Elía fue hasta allí, al norte de Corrientes, para cortar con una cizalla el candado que cerraba la tranquera que impedía el paso por una ruta provincial. No sólo D’Elía, también los servicios secretos suecos (SÄPO, Säkerhetspolisen), sostienen que Tompinks es un ex agente de la CIA. Al parecer, descubrieron su calidad de tal hace ya veinte años, cuando investigaban el asesinato a tiros del primer ministro Olaf Palme, cometido cuando salía sin custodia de una sala de cine de Estocolmo.

Ver Alto Paraná

Este año el Paraguay producirá 15 mil toneladas de marihuana

imgA pesar de los intensos operativos que realizan los efectivos de la Secretaría Nacional Antidrogas, la producción de marihuana en el Paraguay no disminuye.

En base a un estudio de las Naciones Unidas, se estima que en todo el 2006 se cosecharán 15.000 toneladas de este estupefaciente en nuestro país, en una superficie aproximada de 5.000 hectáreas, casi el doble de las 3.000 que se cultivaron en el 2004, sostiene el juez federal Odilón de Oliveira, de Campo Grande, Mato Grosso do Sul, uno de los principales especialistas brasileños en la lucha antidrogas.

En una entrevista periodística, el juez de Oliveira destaca que la mayor parte de los cultivos se siguen concentrando en el Departamento de Amambay, especialmente en la zona de Capitán Bado, aunque también se ha extendido a otras zonas del Paraguay, como San Pedro, Caazapá, Canindeyú, Itapúa y Misiones.

“La casi totalidad de los financistas y líderes de productores de la macoña (marihuana) en el Paraguay son de nacionalidad brasileña”, apunta el magistrado.

Tesoro verde

A tan sólo 18 kilómetros del centro urbano de Capitán Bado, en el fondo de su chacra, a la sombra de un resto de monte, oculto entre plantaciones de maíz y de mandioca, un campesino paraguayo muestra su “tesoro verde”: dos hectáreas de cultivo de la “Cannabis sativa”, nombre científico de la marihuana, más conocida en la jerga fronteriza por su denominación en portugués: “macoña”.

El hombre ha dudado mucho antes de guiar a los periodistas hasta el lugar, y solo ha accedido ante la palabra empeñada de un amigo común de que no se publicará ningún dato acerca de su identidad.

“Aquí casi todos plantamos, porque es lo único que te deja plata. Con el maíz o el poroto no sacás nada, no tiene mercado, no hay dónde llevar. La macoña vienen a buscar directamente de tu casa y te pagan muy bien”, cuenta el agricultor.

El “macoñero”, quien habita un humilde rancho con su mujer y sus 7 hijos, asegura que en toda la zona no hay otra alternativa económica. “Yo nunca en mi vida he visto a un técnico del Ministerio de Agricultura que haya venido por aquí. No hay asistencia, no hay créditos ni camino para sacar los productos. Los dueños de la marihuana, sin embargo, traen la semilla, nos dan el dinero de anticipo y ellos se encargan de llevar de la chacra. Nosotros solo plantamos”, revela.

La mejor

La marihuana producida en las serranías del Amambay tiene fama de ser la mejor, por contener mayor dosis de THC (tetrahidrocanabinol, la sustancia química activa que proporciona el efecto tóxico). Las plantas son exuberantes y alcanzan hasta 3 metros de altura.

Por cada hectárea se obtiene un promedio de 2.800 kilos de marihuana y se logran dos cosechas al año. Los precios varían según la distancia de la plantación. En la zona de cultivo de Capitán Bado se puede conseguir desde 5.000 guaraníes el kilo, pero a unos 100 kilómetros, en Dourados, Brasil, ya se vende a 200 reales (400.000 guaraníes) el kilo, y en Sâo Paulo puede venderse hasta a 1.000 reales (2 millones de guaraníes) el kilo.

Sean eternos los recursos

Sin mucho fundamento, se suele atribuir la degradación del medio ambiente al neocapitalismo globalizado, cuando es intrínseca al primer industrialismo, que trajo sobre Inglaterra primero, y el resto de Europa después, un envilecimiento mayúsculo del aire, los suelos y las aguas, consecuencias secundarias, si se quiere, de un sistema de producción donde el trabajador estaba obligado a doblarse 16 horas sobre un telar, siete días a la semana, bajo pena de acabar en la cárcel gracias a las Poor Law que castigaban el desempleo.

Suele ocultarse este aspecto del sistema político británico, uno de los modelos institucionales liberales del Primer Mundo.

Durante el siglo XIX, los recursos, como el Progreso, parecían infinitos, y la Tierra era un espacio disponible e ilimitado.

El “dominio de la naturaleza” fue una categoría central del capitalismo, retomada por el marxismo, con otro sentido político, pero manteniendo la misma utopía del eterno progreso.

Y si todo esto fuera poco, también el trabajo infantil era habitual en los países centrales, donde las largas jornadas de labor se hacían soportables con el consumo del opio que traficaban los mercaderes británicos.

Las guerras en China (1839-1860), por cierto, no se produjeron para satisfacer la oferta de estupefacientes en el reducido mercado de algunos artistas e intelectuales que se narcotizaban para aquietar pasiones.

El Estado de Bienestar redujo en cierta medida el trabajo infantil, que renacería peor con el capitalismo globalizado, incluso en países comunistas como China. Sobre aquella época no queda mucho por agregar, pero es notable constatar sus paralelismos con el presente: el consumo de estupefacientes era habitual entre los trabajadores de entonces, para sobrellevar agotadoras jornadas laborales; hoy, más difundido y perfeccionado por la industria farmacéutica, para soportar el ocio o aumentar la competitividad en los países centrales, y controlar el desempleo y la exclusión en los periféricos.

La conquista obrera de ocho horas y descanso semanal se obtuvo paulatinamente, luego se convirtió en el modo de vida de Occidente, más tarde se fue convenciendo a la humanidad de que era costoso e ineficiente mantenerla, y por fin se volvió al uso primitivo del “recurso humano” como un costo descartable de la mercadería, mediante la llamada flexibilización laboral.

No han cambiado las teorías económicas; antes bien, asistimos, con el pensamiento único y el neoliberalismo, a un reciclado general de las viejas teorías en boga durante los años gloriosos de la Revolución Industrial. Sólo han cambiado algunos títulos, y se han agregado algunos ornamentos.

El ciclo de neoliberalismo ha dejado en el camino a millones de excluidos, y a países enteros borrados del mapa, y en todo caso, entre el primer capitalismo y éste sólo hay una diferencia de escala, derivada del avance tecnológico.

Por eso se ha exacerbado la captura de materia prima, en cantidades crecientes, aunque adaptada a las nuevas exigencias de la producción.

La trampa sojera en marcha. Ahora Monsanto va por más: quiere regalías por sus transgénicos

arton4015Por Causa Popular.- La multinacional estadounidense MONSANTO no se conforma con la destrucción de los campos argentinos y las ganancias multimillonarias que le deja la comercialización de la soja transgénica. Argentina es actualmente el segundo productor de soja transgénica detrás de los Estados Unidos, y el primer exportador de aceite y harina de soja. La empresa biotecnológica pretende cobrar una suma de dinero por tonelada de soja transgénica que se exporte desde Argentina, en concepto de patente por su invento genético. Si Argentina se niega, MONSANTO tiene previsto trabar los embarques en los países de destino, donde sus derechos están legalmente reconocidos. Ahora buscan llegar a un entendimiento con los agricultores nacionales, pero a pesar de la oposición oficial han quedado demostrados los planes que tantas organizaciones vienen denunciando y que muchos no quisieron escuchar. Ahora están golpeando sus puertas.

Entre las entidades que agrupan a los productores del campo la primera en plantear su rechazo a la propuesta de MONSANTO fue la Federación Agraria Argentina (FAA), presidida por Eduardo Buzzi, que calificó de “inaceptable” la pretensión de la empresa.

El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos, por su parte declaró que “estamos en condiciones jurídicas y morales de no aceptar el esquema de pago de regalías porque consideramos que estas empresas ya han recibido mucho de nuestro país y pueden darse por bien pagas”. Los términos de la discusión parecen intentar ocultar la realidad del Campo Argentino y su estructura dependiente.

Campos hacía referencia a que la soja es el grano de mayor producción del país, con más de 30 millones de toneladas anuales, y de acuerdo al valor que se fije, la recaudación de la multinacional puede sumar varios millones de dólares al año. Luego de las primeras voces de rechazo, la multinacional monopólica publicó una solicitada en los principales diarios del país explicando los motivos de su afán insaciable: reclama el pago de regalías por su invento de la soja resistente al herbicida glifosato del cual es también principal proveedora.

En su declaración, MONSANTO insistió en la necesidad de establecer un “modelo de negocio” confiable que asegure una “retribución razonable” a las empresas que invierten en la obtención de nuevas variedades de semillas transgénicas. La empresa señaló que su intención es adoptar un sistema que le permita cobrar su patente a partir de la cosecha 2004/05 en Argentina como lo hace en otros países productores. El jueves 16 Miguel Campos salió al cruce de estas pretensiones y expresó que el sistema de pago propuesto por MONSANTO “es inaceptable” por motivos “jurídicos y morales”.

Como contra propuesta Campos redactó un proyecto de ley de “regalías globales” que contempla la creación de un “fondo fiduciario” con aportes de los productores para pagar derechos a los proveedores de semillas, pero MONSANTO se diferenció de los semilleros reclamando el cobro de su patente sobre el gen transgénico. El proyecto oficial fue cuestionado por agricultores y semilleros y actualmente está “a estudio” en el Ministerio de Economía, cuyo titular, Roberto Lavagna, destacó que la resolución del tema “es de gran importancia porque incidirá en el desarrollo de la agricultura argentina de los próximos veinte años”.

El “fondo fiduciario” que propone Miguel Campos, contempla un pago, por parte de los productores, del 0,5 por ciento del valor de la tonelada en la “primera venta de granos”, a acopiadores y exportadores, para amortizar las inversiones de los creadores u “obtentores” de semillas. Por el contrario la multinacional pretende que los agricultores le paguen una suma fija por tonelada de soja transgénica exportada y amenaza con trabar la descarga de los buques argentinos en los puertos de destino si no logra el cobro de la regalía en el país. Campos no descartó la posibilidad de que el Estado argentino inicie acciones legales contra MONSANTO, pero aseguró que “brindará asesoramiento y respaldo jurídico” a los productores que se nieguen a pagar. “No discutimos la suma por tonelada, lo que rechazamos es el procedimiento”,enfatizó.

Argentina en los últimos años dejó de lado la producción de alimentos para consumo humano y comenzó una tendencia hacía el monocultivo de soja para la exportación a China o Europa en donde se convierte en alimento para la cría de animales. Las retenciones por la exportación de soja es una de las cajas principales que tiene el gobierno para alcanzar los 15.430,7 millones de superávit actuales. Según informó Clarín la soja aportó 10.000 millones de dólares a las exportaciones argentinas y el Estado se quedo con 2.000.

Este contexto es el que le da a MONSANTO un poder importante y deja en evidencia la dependencia en la que se encuentra la argentina. La multinacional estadounidense tiene el control monopólico de la producción de semillas transgénicas fundamental para que cierren las cuentas del Estado nacional. En 1994 se autorizó el cultivo de soja RR (resistente al herbicida Round UP) acelerándose así el cultivo llegando a un récord histórico. Hasta ese momento los propios productores podían reproducir las semillas transgénicas, debido a que el negocio de Monsanto estaba en la venta del herbicida. Una vez que la soja RR fue instalada, MONSANTO la patentó y exigió que le sea comprada cada año.

Otro factor a tener en cuenta es la dependencia tecnológica que genera el cultivo de soja transgénica. Este cultivo se realiza mediante el sistema de siembre directa para el cual el productor necesita estar equipado con alta tecnología, la que implica un alto costo. Esto produce una importante concentración de la tierra mediante la compra, el arrendamiento o la compra forzosa de las tierras del pequeño campesino que no esta en condiciones de acceder al crédito para contar con la tecnología necesaria.

Mientras los campesinos se empobrecen, MONSANTO obtiene ganancias multimillonarias, pero no se conforma y viene por más.

La comida del domingo

Especial desde Rosario. Músico, poeta y periodista, Abonizio despliega su sensible mirada sobre la previa de las elecciones santafesinas y nos descubre, detrás de la puja política, una provincia sin trenes tapizada de soja, ombligo del país embebido en leche, pan y cabezas de ganado.
¿Qué alimento se prepara entre un quimérico práctico, un aggiornado prolijo y un caradura? Un enchastre, claro está. Es conveniente separarlos. Se los pone a hervir a fuego lento y se comprueba la capacidad de sus carnes. Si son firmes, si son sanas, si no mienten en hermosuras y promesas de buena digestión. Claro, también figuran otros sustentos no perecederos como Proyecto Sur, la izquierda seguidora como perro fiel de banderas de rebelión solitarias, y algún que otro ingrediente no digerible y marginal. La pregunta inicial se refiere a Agustín Rossi, Antonio Bonfatti y Miguel del Sel, los tres pollos que corren el domingo tratando de ganar la cuadrera santafesina. Rossi no miente, aunque es poco propicio a transmitir fervores. Es un prolongador conectado a la Casa Rosada, pero si uno hurga comprueba que viene firme, serio y le dan los números. Lo mismo para el amargo de Bonfatti, quien como un empeñoso evangelista moderado, no se ha cansado de propagar que Binner, el amo de la Casa Gris, es poco menos que un patriota o un santo. Miguelito es sietemesino y no viene de casa alguna, sino de un orfanato, destruido, manchado de guirnaldas, donde duermen una larga siesta las ideas pero ganan con empeño el bastardismo político, la sinvergüenza y el asesinato. Así, llanamente. Lo apoyan mediocres de toda laya, criminales y su papi es Mauricio, jefe de las legiones porteñas, a quien Fito, elípticamente, le dedicara el trillado término asqueante que yo trocaría en miedo: temor de que tengan algo que volcar en la sartén donde, si llegaran a obtener aunque más no fuera un menudo trozo nutritivo en la escaramuza, van a estorbar e indigestarnos por años enteros.

La lucha será entre esas dos cabezas, la del Chivo y la del Mudo. Y la gente ha obtenido de ellos un caldo espeso, poco beligerante, sin sangre ni chicanas. La gente, amigos, no sabe si dejar continuar la inmaculada concepción de Binner en la política -folios de Clarín aparte- o la audacia provocativa que representa Cristina. O se abraza a lo seguro, esa tibieza desarrollada que los socialistas tan bien saben construir o se deja llevar por un barco de proa proteico y salvaje pero eficiente que representa Rossi y por ende nuestra Presidenta. Dilema de cuál alimento es mejor, de cuál no tiene conservantes y no nos habrá de caer pesado.

Una provincia tapizada de soja es una garantía. Embebida en leche, pan y cabezas de ganado. Un reaseguro precioso para negociar ante el mundo. Centro clave geográfico, ombligo del país, Santa Fe es rica pero cada vez cría más pobres: los propios y los que vienen en tropel, disminuídos en la noche, como espaldas mojadas llegan cientos de comprovincianos atraídos por la miel que supura en sus campos fertilizados, sus cunetas sin ranas, sus vías acuáticas sin peces, sus ciudades saturadas de autos cero kilómetro. Pero vienen, llegan, se instalan y arman con cuatro latas un techo. Un puerto es comida, se dicen. Provincia paradojal, siniestra, hartada de nutrientes, con hambreados y gordos satisfechos. Una provincia sin trenes, con rutas llenas de sangre por los choques y gente atiborrada de electrodomésticos. Una provincia extraña que podría bien ser la mejor, que podría dar de comer y beber al África entera, pero que esconde en los silos la moneda de cambio para el demoníaco juego llamado progreso.

¿Qué hacer el domingo, entonces? ¿Apostar por uno de ambos? ¿Jugar una carta contundente a Cristina? Obviar desde ya el fantoche berlusconiano de Del Sel, abrazado con el atontado- desbigotado -bailarín-, provocador sobre el techo de una 4×4, postal eficiente de la amistad, entre rey y plebeyo, del cariño entre hombres hermanados por la pasión de destruir lo poco o mucho que se ha hecho. Dios nos ampare de que agarren un pedacito de la masa que se está horneando. Queda entonces la decisión de continuar con la rosa en la solapa, ordenaditos en la barrera, o de romperla adelantándonos, para impedir que el pateador concrete sus sueños de golearnos. Rossi es un caballero que despunta con estas intenciones. Bonfatti, un presidente de consorcio que atestigua que vamos a seguir igual. Yo, amigos, en mi modorra cerealera de poder comer, vestirme y educarme, propondría un estado de locura, donde quien gane, barra de un trapo la sopa vieja de moscas verdes que se amontona sobre la mesada y nos dé de comer, invitándonos a mezclar y condimentar una mejor cena. Sin decorados, pero sustanciosa como el trigo que se enseñorea en los campos y los vacunos que nos proveen del sacrosanto asado. Es poco lo que pido. No hablé de educación ni cultura ni salud. Solo hablé de panza llena, de fuego y de una alimentación adecuada. Pido disculpas. No soy analista político. Metáfora llana al fin, pido que se alimente con imaginación, absurdo, alegría, cimbronazos cordiales y justicia. Hasta empacharnos. Hay mucho por hacer, por cocinar.

Mientras, en la calle, la gente, en ayunas, saca conclusiones, como si repasara un menú, insatisfecha en el fondo de su estómago y con las tripas cargadas de interrogantes. Quisiera un provincia revolucionaria, revolucionada, alucinatoria, angurrienta de ser mejores y felices… ¿Será mucho pedir a la hora del almuerzo?

Mazmorras Inc.

arton4016“Construir más prisiones para detener el delito es como construir más cementerios para detener las enfermedades mortales”. Robert Gangi, experto en el sistema penitenciario USA.
Hace veinte años Estados Unidos, en el marco de su eterna batalla contra el delito y la crisis penitenciaria, inauguró un nuevo modo de hacer las cosas: el modelo de las cárceles de construcción y gestión privadas, en el que entre otras bondades los presos se convierten en trabajadores mal pagos de enormes empresas transnacionales.

Aunque denunciado como el subproducto de poderosos lobbies de la industria de la inseguridad y por violaciones a los derechos humanos, hay quienes quieren exportar el negocio a América Latina.

Antes incluso que en los documentales de Michael Moore, la cultura paranoica de los Estados Unidos, su bíblica necesidad de expiar como sea un Mal que anida en todas partes, se verifica en películas de acción horribles en las que grandes corporaciones maléficas dominan los hilos del poder desde las sombras.

A esas películas les encanta reiterarse en la idea de corporaciones que conspiran con invenciones espantosas, que crean soldados-androides y que manejan lúgubres prisiones futuristas.

Para la mirada latinoamericana, es más que llamativo que esa cultura del miedo tenga evidentes correlatos en situaciones reales que en EEUU sólo son denunciadas por unos pocos liberales y radicals loquitos. Una realidad olímpicamente ignorada en la construcción interior y for export que hacen los EEUU sobre sí mismos. Y de nuevo, una cultura reciclada en los márgenes por lo más berreta de la industria cinematográfica.

En los últimos 30 años en EEUU, particularmente desde los tiempos neoconservadores de Ronald Reagan y la “guerra contra las drogas”, la tasa de encarcelamiento creció hasta niveles delirantes: el 500%. En EEUU existen más de 5.700.000 personas judicializadas, lo que representa el 5% de los mayores de 18 años. 3.260.000 personas viven con sentencias de prisión en suspenso. 685.000 están en libertad condicional. Poco más de dos millones -una ciudad de buen tamaño- están directamente presos.

EEUU goza hoy del privilegio, representando apenas el 5% de la población mundial, de tener al 25% de los presos a escala global. De manera inversa, el 63% de sus encarcelados pertenece a las minorías negra y latina, las más pobres, siendo que esas minorías sólo constituyen una cuarta parte de la población nacional.

Es evidente que los EEUU no constituyen una sociedad segura pese a esos índices de castigo y encarcelamiento, así como las ciudades argentinas no se hicieron más seguras por el hecho de que la seguridad privada pasara de casi cero a contar con un ejército de 110 mil vigiladores privados hacia fines de la década del 90, ni la ciudad de Buenos Aires se hizo más apacible por tener más policías por cada mil vecinos que Nueva York o Los Ángeles (10 contra 6,6 y 3,5), ni el conurbano se convirtió en una pradera bucólica por la sanción apresurada de las leyes duras demandadas por Juan Carlos Blumberg, a quien, por sus saberes, debemos llamar ingeniero.

La larga batalla ha llevado a extremos para nosotros inconcebibles, aún cuando vista desde nuestro lugar en el mundo parezca eternamente perdida. Como sociedad dada a la eficiencia y el pragmatismo, resistente además a la acción del Estado y al pago de impuestos, hace un cuarto de siglo en Estados Unidos comenzó a plantearse que la crisis del sistema carcelario se estaba haciendo terminal y que ya resultaba imposible contener a los centenares de miles de antisociales que merecían ser encerrados (nada que ver con lo que sucede en las cárceles y comisarías bonaerenses).

Invocando a la víscera sensible del bolsillo de los ciudadanos, la campaña contra el sistema público penitenciario fue liderada por sectores que comenzaron a propagandizar cuentas. Que cada interno cuesta a los contribuyentes unos 21.000 dólares anuales. Que los reclusos de Nueva York le quitan al erario público 590 millones de dólares anuales.

Naturalmente, del cuestionamiento a la ineficiencia y el despilfarro de las agencias estatales se pasó a las efectividades conducentes. La solución propuesta desde lobbies privados fue la construcción y el gerenciamiento de cárceles a cargo de… empresas privadas.

A mediados de los años ’80, Kentucky y Texas se convirtieron en los primeros estados en traspasar prisiones a manos de compañías con fines de lucro. Un activista republicano, Thomas Beasley, fue uno de los impulsores de la iniciativa e inmediatamente se hizo fundador de la Corrections Corporation of America (en adelante CCA, Corporación de Establecimientos Penitenciarios de América), en alianza con un inversionista y especulador llamado Jack Massy, conocido por ser el co-creador de un ícono estadounidense: la cadena de los Kentucky Fried Chicken.

0800 BARROTE

Puede que sea útil adelantar que esto que comenzó en EEUU hace unos veinte años, es lo que viene sucediendo en América Latina, particularmente desde la quiebra de los estados, la imposición de planes de ajuste, la catástrofe social generalizada y la multiplicación de la violencia social. Lo más siniestro sucede cuando esa misma violencia social se convierte también en objeto de negocio.

Si uno rastrea por Internet cómo andan las paranoias del mundo, no se encuentra únicamente con referencias a presuntos terroristas musulmanes detenidos, legal o ilegalmente, sino con páginas sorprendentes y muy profesionales, como por ejemplo Segured.com.

En Segured.com uno puede encontrarse de movida con links que llevan a informes acerca de las bondades de la AK o la edición de nuevos manuales antisecuestro.

Más interesante resulta atender al discurso de la propia página y encontrarse con párrafos como este: “Segured.com es la red de la seguridad en el mundo hispano parlante. Es el ágora de la seguridad”.

Tras una breve relación acerca de lo que significaba el ágora en la Grecia Antigua, se dice que “Segured.com nace en un momento crucial para el ámbito hispanoamericano, cuando el terrorismo pasó de ser un factor de importancia local a una de las fuerzas que modelan el mundo”.

Y de ahí, ya más tranquilos, se puede pasar a la lectura de un documento cualquiera. Uno en que se dice, como quien se restriega las manos de entusiasmo, que “el sector de la seguridad privada tendrá un crecimiento exponencial durante los próximos años, en parte por la incapacidad del sector público para llenar las demandas del ciudadano en cuanto a protección (…) Para las empresas de seguridad privada, hay múltiples nuevas oportunidades de negocios que…” (etc., etc.).

Claro que en EEUU los negocios se vislumbran antes y se realizan mejor. El de las cárceles privadas es uno que hizo furor apenas nacido. Se calcula que en la actualidad los ingresos derivados del gerenciamiento de las cárceles privadas y otros servicios anexos superan los cuatro mil millones de dólares.

Finalizada la década de los ’90 el número de prisiones privadas era de 163 a lo largo de 30 estados, aunque la mitad ubicadas en Texas (38 en los pagos donde George Bush fue gobernador, además de recordman de la pena de muerte), California, Florida y Colorado.

El negocio se extendió y repartió entre cerca de 20 empresas. Pero muy particularmente entre dos corporaciones: la CCA y Wackenhut Corrections, que manejan más del 75 por ciento de todas las camas de las cárceles privadas.

La CCA sigue siendo la mayor empresa privada en el sector y maneja contratos en Estados Unidos, Puerto Rico, Inglaterra y Australia. CCA fue pionera también en el arte especulativo de construir edificios para cárceles antes de que se firme algún contrato para su uso eventual.

Cuando un gobierno está lo suficientemente desesperado por quitarse de encima su excedente de presos, entonces, como por milagro, aparece la CCA, como única oferente y garantizando por tanto márgenes de rentabilidad maravillosos.

A tal punto floreció el negocio que la industria carcelaria se hizo niña mimada de Wall Street. La revista Fortune Magazine publicó un artículo con el título “Cómo enriquecerse gracias a las empresas que crecen más rápido”.

Allí se decía: “¿Aspira usted a obtener retornos elevados de sus inversiones, pero desconfía de las acciones sobrevaluadas de las grandes empresas? Las acciones de Corrections Corporation of America, que maneja cárceles privadas, crecieron en un 747%, lo cual es un magnífico montón de plata”.

El sueño del laburante ideal
Existe un aspecto particularmente bello que hizo tan rentable a esta industria: los ingresos de las cárceles privadas no sólo provienen de los contratos con el Estado, el traslado de presos, la tercerización de servicios, sino del uso de la cuantiosa mano de obra encerrada en esas mismas prisiones, algo prohibido en una convención de la OIT que los EEUU no ratificaron.

Esa fuerza de trabajo carcelaria ya había crecido en un 358% entre 1980 y 1994. Muchos de los presos no reciben siquiera el salario mínimo legal y por supuesto que compiten con los trabajadores del mundo exterior pero sin poder negociar colectivamente.

En algunos estados, incluso se retiene parte del salario o bien para asignarlo a los gastos de “alojamiento” de los presos, o bien para indemnizar a las víctimas de los delitos.

Ya para 1993, el universo penal-laboral de EE.UU. contaba con 600.000 trabajadores, con lo cual se convirtió en el tercer empleador del país, apenas por debajo de General Motors y de Wal-Mart. De los bajísimos salarios de las cárceles privadas supieron aprovecharse empresas notorias: TWA, Boeing, Konika, Texas Lockhart Technologies, Microsoft, Starbucks o Colgate Palmolive, a menudo a través de subcontratistas.

Al mismo tiempo, las prisiones privadas hacen lo imposible por no contratar personal afiliado a sindicatos y acude a mano de obra barata, con frecuencia proveniente de zonas rurales en decadencia o enclaves industriales desmantelados.

Como se verá, el hecho de apelar a un tipo de personal lumpen, no sólo que resiente la “calidad del servicio” en las cárceles, sino que atenta lisa y llanamente contra los derechos más elementales de los presos, amén de su integridad física y de su vida.

Acaso lo más perverso de la lógica de la industria del barrote sea que su origen y su prosperidad son directamente proporcionales a la cantidad de violencia que produzca una sociedad; muy particularmente a la de la cantidad de presos que esa sociedad fabrique.

Se calcula que una cárcel privada es rentable si su disponibilidad de camas está ocupada en un 90%. La consecuencia es que los habituales problemas de derechos humanos en las cárceles se multiplican por distintas causas: la necesidad empresaria de ahorrar costos y aumentar ganancias, la ausencia de responsabilidad ante la sociedad, la necesidad de sólo ofrecer explicaciones y optimización de beneficios ante los accionistas, las cláusulas de confidencialidad entre las empresas.

En las prisiones privadas se registran mayores índices de violencia y de violaciones a los derechos humanos: ataques contra prisioneros, abuso físico y sexual, agresiones de presos contra presos, motines y fugas, el sufrimiento de quienes padecen de alguna enfermedad y no son bien atendidos por el ajuste de los gastos médicos.

¡A por nuevos mercados!
Alvin Bronstein es un típico viejo abogado y activista estadounidense, miembro entre otras cosas de la Junta Directiva de Reforma Penal Internacional (PRI).

Impugnador histórico del régimen de las cárceles privadas, Bronstein alerta acerca de un fenómeno de los últimos años: “Las empresas penitenciarias de lucro ponen su atención en el mundo en desarrollo, donde los gobiernos que están bajo presiones financieras extremas, por el manejo de una sobrepoblación extrema y el derrumbe de las prisiones, son un blanco atractivo para los vendedores de la industria de las prisiones privadas”. Con buenas razones, el hombre dice que si en EEUU ocurre lo que ocurre, cuánto peor podría hacerse la situación en las naciones del Tercer Mundo.

Las denuncias acumuladas contra el funcionamiento de las cárceles privadas, sumada a la falta de cumplimiento de las promesas que se hicieron sobre ellas (ahorro de recursos públicos, mejor trato a los presos, disminución de los índices de reincidencia), hicieron que los EEUU viera disminuir el crecimiento del fenómeno.

Pero al igual que ocurre con las industrias contaminantes o el uso de fármacos que son prohibidos en los países centrales, justo cuando en EEUU comienza a desecharse la alternativa de la industria del barrote, ésta amenaza con venirse a América Latina. De hecho, existen centros de reclusión operados por empresas privadas no sólo en EEUU sino en Inglaterra, Escocia, Australia, Sudáfrica, Canadá, Nueva Zelanda y Puerto Rico. Y se acumularon iniciativas para implementar el sistema en países como Costa Rica, Belice, Venezuela, México, Brasil y Chile.

Nunca faltarán lobbies a la hora de alentar esa salida. La presión de los grupos de interés está en el corazón del fenómeno de las cárceles privadas en EEUU y en el de las denuncias que se acumulan. Las empresas penitenciarias forman parte del poderoso Consejo Americano de Intercambio Legislativo y se mostraron -cuestión de expandir mercados- como las más activas a la hora de sancionar leyes que limitan la libertad condicional y requieren sentencias obligatorias más prolongadas.

Según un informe de Alvin Bronstein, “en estados con poblaciones penitenciarias de crecimiento rápido, empresas como la Corrections Corporation of America y la Wackenhut han contribuido con cientos de miles de dólares a las candidaturas de gobernadores y legisladores estatales (…) También han ofrecido contratos lucrativos de asesoría y empleos a quienes hacen las leyes y a empleados ejecutivos del sector penitenciario, hasta el extremo de fomentar el soborno y la corrupción”.

Chile, el modelo tan bien mirado por la derecha argentina, es uno de los países que, frente a la crisis de su sistema penitenciario, anunció la implementación de la industria del barrote. En un documento redactado por Lucía Dammert y Javiera Díaz, del Programa de Seguridad y Ciudadanía de FLACSO, se menciona que parte de esa crisis se hace visible en encuestas como una realizada por el Centro de Estudios La Tercera, que mostró que el 69% de los chilenos considera que las fugas en las cárceles se deben a la negligencia y corrupción de los gendarmes (servicio penitenciario).

“La respuesta pública frente a esta situación”, dicen Dammert y Díaz, fue poner en marcha ese nuevo sistema que, presuntamente, debe “disminuir el hacinamiento, aumentar la calidad de vida de los presos, disminuir la reincidencia y paralelamente reducir los costos públicos en el mantenimiento de las cárceles”.

Esa vía de solución fue denominada “Modernización del Sistema Carcelario” y se inició en el 2002, con Ricardo Lagos como presidente. “Se inició, entonces, un programa de concesiones que consiste en la construcción de 10 nuevos establecimientos penitenciarios de reclusión con una capacidad total estimada en 16.000 plazas y con una inversión de 280 millones de dólares.

Dicha infraestructura en un principio se construiría en etapas hasta el año 2005”. Hasta el año pasado, prácticamente no hubo avances en el programa, de lo que se puede deducir que algunos chilenos tomaron nota de la experiencia estadounidense a la hora de resistir.

Será que el sufrimiento argentino en cuanto a violación sistemática de los derechos humanos fue y es monstruoso. Será que, a golpe de gatillo fácil y afano, es demasiado el desprestigio de las fuerzas de seguridad y penitenciarias.

Será que algo se ha aprendido en los últimos treinta años de historia que nadie se atreve en vos alta a traer la receta marketinera de las cárceles privadas. Será que hay la suficiente resistencia a la criminalización de la pobreza. La cuestión es que el horno de Argentina no está para nuevas privatizaciones. Pero nunca se sabe, ingeniero.

Datos
– Según el Departamento de Justicia, en Estados Unidos hay 690 presos por cada 100.000 habitantes.
– En la mayor parte de los países europeos, salvo Rusia, la proporción está por debajo de los 100 por cada 100.000.
– La tercera parte de la población adulta masculina de EEUU, 30 millones de personas, está fichada.
– Entre 1979 y 1990, los gastos penitenciarios de los EEUU subieron 325% en concepto de funcionamiento y 612% en el rubro construcción.

El secreto del modelo

2h-6430bLa forestación para fabricar pasta de celulosa (de muy bajo valor agregado), usada como insumo para el proceso de papel (de alto valor agregado) en plantas de alta tecnología ubicadas en el hemisferio norte, había pasado inadvertida hasta la crisis del río Uruguay. Desde mediados de los 80, la proliferación de bosques artificiales en Uruguay y la Mesopotamia argentina parecía la extravagancia de algunos inversores con ganas de respirar aire puro, o que se veía como más rentable que la agricultura y la ganadería, cuando la tonelada de madera para pulpa se pagaba 60 dólares.
SUBNOTAS
La depredación permanente
Del abuso al desenfreno
Sean eternos los recursos

Disuelta la fibra de madera, la pulpa tiene un altísimo porcentaje de agua, un recurso sudamericano que se evapora en el proceso de fabricación. El eucalipto, además, acidifica gravemente los suelos.

Los bosques fueron implantados con créditos del Banco Mundial, organismo que monitorea la sustentabilidad del modelo mundial de súper-explotación de los recursos, y luego de que se avizorara el cercano fin de los bosques tropicales naturales usados para el mismo fin.

El periodista Raúl Zibechi, de Brecha, describe qué pasó después: “Como muchos países siguieron las recomendaciones del Banco Mundial, la oferta mundial de madera pulpable creció y los precios bajaron a menos de la mitad de lo que habían alcanzado en el momento en el que se promovió la forestación masiva como negocio seguro y rentable. Ahora, entre 23 y 28 dólares la tonelada, muchos pequeños inversionistas privados no han podido recuperar la inversión”.

Sintonizados los gobiernos, se promulgaron leyes de promoción a la forestación: en 12 años el Estado uruguayo invirtió 500 millones de dólares en créditos blandos, construcción de infraestructura y desgravación impositiva.

El ingeniero Pérez Arrarte, investigador del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo de Uruguay, explica las consecuencias de esta actividad: “Cuando modificamos radicalmente el uso de un ecosistema, cambia la producción de los bienes materiales tangibles como carne, lana, etc., y los servicios ambientales que ese ecosistema provee, como el agua de lluvia que recarga los acuíferos.

Las plantaciones de eucalipto, sobre todo en el nacimiento de los ríos, reducen el rendimiento hídrico entre un 50 y un 70%, una cifra corroborada por un seguimiento que ya tiene entre 15 y 20 años. Esta caída reduce el agua en las represas, y la generación de electricidad, con su efecto sobre las poblaciones y la industria”.

Las forestaciones avanzaron sobre la producción agrícola, porque siendo alto el costo del flete, al empresario le conviene plantar en zonas no forestales y no estar desgravado, pero reducir el costo del transporte.

En cuanto a los beneficios que traerán las plantas fabricantes de pasta básica de celulosa, Pérez Arrarte agrega que “las empresas crearían apenas 600 puestos de trabajo, no pagan impuestos por estar en zonas francas, y no requerirán servicios portuarios porque tienen sus propias terminales portuarias”.

Ese es el modelo.

Murió en el exilio dorado el ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner

cumbre-social-mercosur-juventud-argentina-chaco-2010-2de6fEl ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner falleció ayer 16 de agosto un poco después de las once de la mañana en Brasilia, donde había sido hospitalizado por una hernia inguinal que devino en una neumonía. Stroessner, de 93 años, estaba exiliado en Brasil desde su derrocamiento. En la madrugada del 3 de febrero de 1989, su consuegro, el general Rodríguez, con el respaldo de los Estados Unidos encabezó un golpe de Estado, teniéndolo prisionero por unos días hasta fue enviado a un exilio dorado en Brasilia.
Durante la dictadura del general Alfredo Stroessner, la más prolongada que vivió América Latina (1954-1989), el pueblo paraguayo sufrió múltiples violaciones a los derechos humanos. La magnitud de la masacre la testimonia el hallazgo en 1992, en una comisaría del Municipio de Lambaré, en las afueras de Asunción, de alrededor de 70.000 documentos que se conocen como los “Archivos del Terror”; uno de los más completos y mejor conservados de los procesos dictatoriales en América Latina donde se demuestra que en Paraguay hubo tortura, presos políticos y un control sistemático de la ciudadanía.

A pesar de la magnitud de la represión, no faltaron muestras de resistencia y aun intentos concretos de derrocamiento de la dictadura. Uno de ellos tuvo como protagonistas al Movimiento 14 de Mayo, formado básicamente por jóvenes miembros de los Partidos Liberal, Revolucionario Febrerista y Comunista de Paraguay durante su exilio en Argentina, a los que se incorporaron algunos argentinos y uruguayos. Estaba integrado por un número que variaba entre los trescientos y quinientos hombres; provistos de armas y entrenados en estrategias de guerra de guerrillas, tenían como objetivo fundamental el derrocamiento del dictador paraguayo.

Se calcula que durante la dictadura de Stroessner, hubo como mínimo 900 asesinatos y 200 desaparecidos, millares de presos políticos y más de un millón de exilios forzados. Luego de su derrocamiento, en cuatro ocasiones la justicia paraguaya solicitó su detención y extradición por la desaparición de los opositores Federico Tatter, Ignacio Samaniego y Oscar Rojas. “Es lógico que los familiares de Stroessner tengan la voluntad de repatriar los restos del ex dictador. Pero teniendo en cuenta sus antecedentes de reo prófugo de la justicia paraguaya no corresponde en absoluto que se le rindan los honores militares como Jefe de Estado”, respondió a la consulta de Causa Popular el abogado Martín Almada, ex preso político y descubridor del Archivo del Terror.

Stroessner está procesado por crímenes de lesa humanidad en el marco del Operativo Cóndor, tanto en España, Chile, Francia, Italia y Argentina. “En varias oportunidades había pedido al presidente de la República en su calidad de Comandante en Jefe de las FF.AA. la baja deshonrosa de Stroessner por sus crímenes en Paraguay y por los 120 paraguayos desaparecidos en Argentina. La Constitución paraguaya en sus declaraciones fundamentales Art.3, establece categóricamente que la dictadura está fuera de la Ley y por otra, las violaciones a los derechos humanos no prescriben, en consecuencia, es impensable rendirle ningún tipo de tributo al que violó los Derechos Humanos”, añadió Almada.

“Es una coincidencia irónica que en la misma hora de la muerte de Stroessner estuvimos inaugurando la escuela de la democracia, en el mismo lugar donde él creó en 1956 un centro de tortura, que sería lo que en Argentina fue la Esma”, subrayó el Premio Nobel Alternativo 2002. El defensor de los Derechos Humanos aseguró que durante el Operativo Cóndor fueron asesinados 100.000 personas, por órdenes de los gobernantes militares de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

Quedaron sin efecto denuncias en su contra
Tras el fallecimiento del ex dictador, las causas judiciales abiertas quedaron sin efecto. Según el código procesal penal paraguayo, las causas personales se extinguen con la muerte del acusado. Los pedidos de extradición dictados años atrás por los jueces Arnaldo Fleitas y Carlos Escobar serán archivados, como los juicios que investigan la muerte y desaparición de los hermanos Benjamín y Rodolfo Ramírez Villalba, apresados en 1976 por agentes del tenebroso departamento de Investigaciones políticas. Ambos eran militantes de agrupaciones de izquierda que denunciaban los abusos de la dictadura.

Ananías Maidana, actual secretario general del Partido Comunista Paraguayo (PCP), estuvo preso durante 20 años, sin proceso judicial, pero gracias a las gestiones de organismos internacionales lo dejaron ir al exterior en 1982. Otros dos pleitos quedan impunes: el juicio que investiga la muerte violenta del activista de izquierda Pedro Schaerer Prono y la desaparición del político opositor Agustín Goiburú, ambos hechos ocurridos en 1975.

El 15 de octubre de 1976, Federico Jorge Tatter fue secuestrado de su domicilio en la calle Urquiza 133, de Buenos Aires. En los últimos meses de 1997, Idalina Tatter, su esposa, recibió informaciones de los grupos de derechos humanos de Paraguay y copias de documentos, así como fotografías que muestran a su esposo con la misma ropa del día en que fue secuestrado, acompañado de policías paraguayos.

“Lamentablemente murió impune y sin responder por sus crímenes, terminó sus días burlando a la justicia paraguaya y mundial sin explicar ante los estrados judiciales, qué ha hecho, y dónde están lo más de 420 detenidos desaparecidos bajo su régimen”, se lamenta Federico Tatter, hijo, en la entrevista con Causa Popular. No se ahorra adjetivos para denominar a Stroessner Matiauda como “militar mediocre y fascista, dictadorzuelo anticomunista y bárbaro”.

“Tuvo no obstante, la personal habilidad de contar durante buena parte de su gobierno, con el auxilio de las también dictatoriales autoridades del Brasil, con quienes pactó diversos negociados, en general, de único beneficio estratégico y tangible para la oligarquía del país de habla portuguesa, y solamente de beneficio personal para el dictador paraguayo y su exclusivo grupo de familiares y cómplices, en detrimento de la mayoría de la población y de las generaciones venideras del Paraguay”, manifestó el hijo del desaparecido militar paraguayo.

Y agregó: “La alta traición cometida por el stronismo, además de la entrega indiscriminada de tierras a terratenientes, ha sido el tratado leonino de Itaipú, en beneficio exclusivo del núcleo industrial paulista. Estas razones, la de criminal reo prófugo y entregador de la soberanía nacional, prohíbe a cualquier funcionario del estado paraguayo, pensar tan siquiera en algún de tipo de reconocimiento u homenaje oficial, civil o militar, bajo el riesgo de ofender gravemente a la ciudadanía paraguaya y mundial democráticas y a todas las instituciones legalmente constituidas”.

El eminente escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, fue otra de las víctima de la dictadura stronista. En sus escritos lo denominaba el “tiranosaurio” y lo describía como un personaje torvo, que sentía un total desprecio por la vida humana, que gobernó al Paraguay como una hacienda propia.