Este año el Paraguay producirá 15 mil toneladas de marihuana

imgA pesar de los intensos operativos que realizan los efectivos de la Secretaría Nacional Antidrogas, la producción de marihuana en el Paraguay no disminuye.

En base a un estudio de las Naciones Unidas, se estima que en todo el 2006 se cosecharán 15.000 toneladas de este estupefaciente en nuestro país, en una superficie aproximada de 5.000 hectáreas, casi el doble de las 3.000 que se cultivaron en el 2004, sostiene el juez federal Odilón de Oliveira, de Campo Grande, Mato Grosso do Sul, uno de los principales especialistas brasileños en la lucha antidrogas.

En una entrevista periodística, el juez de Oliveira destaca que la mayor parte de los cultivos se siguen concentrando en el Departamento de Amambay, especialmente en la zona de Capitán Bado, aunque también se ha extendido a otras zonas del Paraguay, como San Pedro, Caazapá, Canindeyú, Itapúa y Misiones.

“La casi totalidad de los financistas y líderes de productores de la macoña (marihuana) en el Paraguay son de nacionalidad brasileña”, apunta el magistrado.

Tesoro verde

A tan sólo 18 kilómetros del centro urbano de Capitán Bado, en el fondo de su chacra, a la sombra de un resto de monte, oculto entre plantaciones de maíz y de mandioca, un campesino paraguayo muestra su “tesoro verde”: dos hectáreas de cultivo de la “Cannabis sativa”, nombre científico de la marihuana, más conocida en la jerga fronteriza por su denominación en portugués: “macoña”.

El hombre ha dudado mucho antes de guiar a los periodistas hasta el lugar, y solo ha accedido ante la palabra empeñada de un amigo común de que no se publicará ningún dato acerca de su identidad.

“Aquí casi todos plantamos, porque es lo único que te deja plata. Con el maíz o el poroto no sacás nada, no tiene mercado, no hay dónde llevar. La macoña vienen a buscar directamente de tu casa y te pagan muy bien”, cuenta el agricultor.

El “macoñero”, quien habita un humilde rancho con su mujer y sus 7 hijos, asegura que en toda la zona no hay otra alternativa económica. “Yo nunca en mi vida he visto a un técnico del Ministerio de Agricultura que haya venido por aquí. No hay asistencia, no hay créditos ni camino para sacar los productos. Los dueños de la marihuana, sin embargo, traen la semilla, nos dan el dinero de anticipo y ellos se encargan de llevar de la chacra. Nosotros solo plantamos”, revela.

La mejor

La marihuana producida en las serranías del Amambay tiene fama de ser la mejor, por contener mayor dosis de THC (tetrahidrocanabinol, la sustancia química activa que proporciona el efecto tóxico). Las plantas son exuberantes y alcanzan hasta 3 metros de altura.

Por cada hectárea se obtiene un promedio de 2.800 kilos de marihuana y se logran dos cosechas al año. Los precios varían según la distancia de la plantación. En la zona de cultivo de Capitán Bado se puede conseguir desde 5.000 guaraníes el kilo, pero a unos 100 kilómetros, en Dourados, Brasil, ya se vende a 200 reales (400.000 guaraníes) el kilo, y en Sâo Paulo puede venderse hasta a 1.000 reales (2 millones de guaraníes) el kilo.